¿Cómo llevas tu equilibrio?
A lo largo de mi vida laboral he intentado mantenerme equilibrada entre ambas vidas, todo un arte de funambulista para no caer en “vivir para trabajar”.
Desafortunadamente caí, me achicharré y volví a remontar tras aprender a cómo mantenerme en el cable disfrutando de lo que hago sin balancearme hacia un extremo u otro.
¿Te suenan las frases: “Si emprendes, debes trabajar 24/7”, “debes machacarte los primeros años para conseguir el éxito”, “no me da la vida”?
En ocasiones las he escuchado o bien me las han dicho directamente. En el vertiginoso mundo laboral que nos atañe hoy día, aún más si estás en los primeros años de emprendimiento, encontrar un óptimo equilibrio entre la vida laboral y personal puede parecer una tarea titánica.
Sin embargo, se puede llegar a conseguir para mantener la salud mental y física, así como para asegurar el éxito a largo plazo. ¿De qué manera llegar a conseguirlo? Te dejo estas 10 claves como inicio para lograr ese equilibrio crucial.
1. Organiza tus tareas personales y profesionales en la misma agenda
A menudo la falta de organización de las tareas nos lleva a consumir más tiempo del necesario. Una mala planificación y distribución del tiempo deriva, a menudo, en estrés, en falta de control, en malestar y nerviosismo.
Una buena optimización del tiempo mejorará nuestra productividad y fomentará nuestra creatividad. ¿Cómo? Una manera es agrupar las tareas por similaridad, así ahorrarás tiempo y te será más fácil organizar tu jornada laboral.
Es muy importante que cuando realices tareas las hagas de una en una, en lugar de dividir la atención en varias a la vez. Un estudio reciente descubrió que el efecto de la multitarea en el desempeño es comparable a conducir bajo los efectos del alcohol.
Recuerda: optimizaremos mejor el tiempo dedicándonos a una sola tarea.
2. Define muy bien tus horarios laborales y personales
Cuando nos apasiona lo que hacemos, es muy fácil dejarse llevar y absorber por la tarea que estemos realizando.
Es importante definir bloques de trabajo con mini descansos entre ellos para despejar la mente y resetearla, así llegarás al siguiente bloque con más claridad y ganas. Utiliza alarmas para recordarte que el bloque de trabajo está a punto de finalizar.
Como bien apunta Patricia Ramírez, psicóloga y divulgadora, establece tus “innegociables”: aquellas actividades que para ti sean tan importantes que nada las puede mover de su sitio. Para mí “mis innegociables” son mis rutinas de ejercicio físico, lectura, quedar con amigas y, sobre todo, tiempo en familia.
3. Establece una rutina diaria
El establecimiento de rutinas nos aporta múltiples beneficios:
- Seguridad: sabemos qué esperar, nos ayudan a mantener unas pautas organizadas con unos horarios establecidos.
- Reducción de la sensación de estrés y ansiedad.
- Aumenta la sensación de control.
- Mejora de la eficiencia: nos ahorran tiempo.
- Liberación de espacio de nuestro cerebro para tareas más creativas o complejas.
- Disminución de la toma de decisiones a lo largo del día, ya que tendrás tu día organizado.
- Convertir algunas de las rutinas en rituales: provocaremos la emoción que necesitamos.
- Introducción de autocuidado.
- Afrontar las tareas de manera proactiva, evitando la postergación.
Es primordial que, al establecer las rutinas, pensemos en los beneficios que nos aportarán más que en el esfuerzo que requieren.
(Si quieres saber qué me funciona a la hora de establecer hábitos y rutinas, lee el artículo en el blog de mi web.)
4. Para y reflexiona
En una entrevista que realicé a Oriol Brutau, consultor experto en comunicación comercial y de marketing, y autor de El Método Crea de las Oportunidades, coincidimos en la importancia de parar para poder analizar lo que vamos haciendo, cómo lo vamos haciendo y a dónde nos está llevando.
Ese tiempo de reflexión nos invita a valorar con perspectiva qué ritmo nos estamos marcando y si nos está llevando a la meta que nos hemos propuesto.
Utiliza la técnica de la lluvia de ideas para poner en orden lo que te ronda por la cabeza: proyectos, nuevos servicios o productos, ideas de mejora en tu trabajo, viajes que quieres realizar, …
Si esta lista la anota a mano los beneficios se multiplican. Este listado te ayudará a clarificar por dónde quieres empezar y concretar qué objetivo u objetivos te quieres marcar.
5. Establece límites claros
La falta de límites fue una de las causas que me llevó a quemarme en mi anterior trabajo.
Saber hasta dónde puedes llegar y cómo quieres llegar es fundamental para mantener un buen equilibrio. Aprender a decir “No” es, además de liberador, una buena respuesta para no abarcar más tareas de las que podemos agendar en nuestro día a día.
Esta clave es importante llevarla a cabo en la vida profesional y también en la familiar.
Poner límites a otras personas es necesario para hacerte respetar, cuidando, así, de tu autoestima. Cuando tengas que ponerlos, hazlo de manera que la otra persona entienda cómo te sientes y por qué.
6. Delega tareas
Tanto si estás emprendiendo como si estás a cargo de un puesto de trabajo en una empresa, hay ocasiones en la que tendemos a coger tareas que no son de nuestra competencia.
Al comenzar a emprender, somos quienes realizamos tareas como publicación en RRSS, reuniones con potenciales clientes, diseño del programa o servicios que vamos a ofrecer, llamadas de cierre de presupuesto, agendar citas, …
Si en algún momento sientes que una tarea te desborda, pide ayuda y confía en la persona que se hará cargo de ella, haciendo un seguimiento mientras mantenéis una reunión. Además, hoy en día podemos ayudarnos de aplicaciones que pueden facilitarnos parte de estas tareas.
7. Practica ejercicio físico
La salud física y mental vienen de la mano cuando seguimos una rutina constante de ejercicio físico.
Es importante resaltar que no solo basta con hacer una hora de ejercicio seguido, sino que es mejor repartir ese tiempo a lo largo del día para evitar, así, el sedentarismo.
Caminar o pasear sin rumbo fijo ayuda a que nuestra mente se evada, que la creatividad se active y que surjan las buenas ideas. Lleva contigo una pequeña libreta y boli por si te viene la inspiración y quieres tomar notas.
Si utilizas el móvil, puede que te vayas a leer las notificaciones, a responder un mensaje o bien realizar una llamada, con lo que el paseo no tendría la función original de dejar a nuestra mente libre.
8. Sigue una dieta equilibrada
Somos lo que comemos, por lo que nuestro rendimiento físico y mental estará supeditado a la alimentación que ingiramos.
Para hacerlo fácil es importante que lo que comas cada día te guste. Saber combinar los alimentos, cómo cocinarlos y seguir una dieta equilibrada es primordial.
Crear un menú semanal antes de ir a la compra, te ayudará a ahorrar tiempo y dinero, ya que comprarás los alimentos que realmente necesites. Además, te generará tranquilidad al tener el menú organizado.
Hoy en día existen muchos canales de cocina que te muestran cómo cocinar de forma fácil y sencilla, en poco tiempo. Te recomiendo el libro Bach Cooking, cocina saludable para personas sin tiempo de Elena y María, creadoras del Sistema Futurlife21.
Son madre e hija, bioquímicas y expertas en nutrición, divulgadoras de Ciencia vinculada a la alimentación. Las puedes seguir también en Instagram y YouTube, lo hacen fácil y sencillo.
9. Duerme las horas que tu cuerpo necesita
El sueño es el mejor reparador de nuestro cuerpo, no solo nos ayuda a resetear nuestra mente y descargarla de todo lo recibido durante el día, sino que, además a nivel fisiológico, es el mejor regulador del estado de ánimo.
Dormir las horas necesarias es fundamental para el óptimo funcionamiento del cerebro y el cuerpo, nos ayudará a mantener mejor la atención, la concentración, a estar menos irritables durante el día, a mejorar la capacidad de toma de decisiones, a la resolución de problemas, lo que se traduce en un mejor rendimiento profesional y académico.
Además, el sueño mejora la función inmunológica, favoreciendo la capacidad del cuerpo para combatir infecciones y enfermedades.
Fomentar buenos hábitos de sueño y priorizar el descanso puede conducir a una vida más saludable, productiva y equilibrada, siendo una necesidad esencial para nuestro bienestar integral.
10. Fórmate para la vida profesional y personal
Adquirir nuevos conocimientos nos ayuda a ejercitar nuestro cerebro, al igual que hacemos al ejercitar nuestros músculos durante el entrenamiento físico.
El aprendizaje favorece la neurogénesis, la formación de nuevas neuronas, evitando la oxidación y el envejecimiento prematuro de nuestro cerebro. La curiosidad nos empuja a seguir aprendiendo conceptos nuevos, como, por ejemplo, el uso de aplicaciones que nos ayuden a organizar las tareas por realizar.
Además, formarnos en desarrollo personal fomentará nuestro autoconocimiento, saber regular nuestras emociones, mejorar nuestras habilidades sociales, entre otras.
Sigue los consejos de emprendedores exitosos
Hoy en día tenemos numerosas fuentes para poder conocer qué les ha funcionado a otros emprendedores/as de éxito: podcasts, libros, artículos, entrevistas, …
Una buena práctica es echar un vistazo a las redes sociales de aquellos negocios que son como el tuyo para analizar de qué manera se presentan, cómo anuncian sus productos o servicios o qué estilo utilizan al publicar.
Así podrás valorar qué cambios quieres realizar, qué hábitos debes adquirir o cambiar de los que ya tienes, o bien cómo quieres realmente enfocar tu propio negocio.
¿Cuáles son las personas que más te inspiran? ¿Qué te transmiten? ¿Qué aprendizajes te gustaría compartir?
En conclusión, el estrés y la falta de tiempo personal pueden afectar negativamente la salud física y mental.
Poner remedio está en nuestras manos, sigue tu propia rutina estableciendo objetivos reales, claros y a tu alcance. Implementar estas 10 claves en tu día a día te permitirá mejorar tu bienestar, aumentar tu productividad y alcanzar el equilibrio entre la vida personal y la vida profesional.
Gracias por leerme. Espero tus comentarios 😉.









