Educar en positivo

Llevo más de dos décadas dedicada a la formación, me apasiona el mundo de la educación y, sobre todo, interactuar con el alumnado.

Hace dos años descubrí qué era el coaching y me decidí a realizar un máster que me sirvió para tomar conciencia de mí y de mi entorno, para sentirme más protagonista en la toma de decisiones y, además, resultó ser una buena limpieza primaveral de lo que no me aportaba y de lo que sí.

Tras realizarlo decidí mezclar mis pasiones (la neurociencia, la psicología y la educación) y combinarlas con el coaching para docentes y para estudiantes y, así, creé CoEducadaMente: Coaching para Educar nuestra Mente.

¿Cómo nos ayuda el Coaching en la Educación?

Integrar competencias de coaching en el ámbito educativo representa una revolución en la forma de enseñar y aprender. Este enfoque no solo enriquece el proceso educativo, sino que también potencia el desarrollo integral de los estudiantes.

Gracias al coaching he descubierto tres competencias que, aplicadas en el día a día, establecen una base sólida en el mundo de la Educación:

  • La presencia.
  • La escucha activa.
  • El arte de la pregunta.

Al utilizar estas tres competencias establecemos un diálogo abierto, amable y atento entre los tres pilares de la educación: el alumnado, el profesorado y las familias, todos remando en la misma dirección, dando lugar a un buen equipo coordinado.

Gracias a la práctica de estas tres competencias, obtenemos un modelado del comportamiento deseado: los adultos actuamos como modelos a seguir para nuestro alumnado, mostrándoles cómo comportarse de manera positiva y respetuosa en diferentes situaciones.

El uso del coaching en la educación nos lleva a enriquecer la transmisión de los conocimientos, a influir en la regulación emocional, a desarrollar el pensamiento crítico, así como a celebrar el progreso y el esfuerzo, y no solo a poner el foco en los resultados.

Con esta combinación de herramientas, podemos decir que Educar en Positivo es una filosofía educativa que se centra en fomentar el desarrollo integral y positivo del alumnado y profesorado, basándose en el respeto mutuo, el refuerzo positivo y la comunicación efectiva, abierta y respetuosa.

Qué aporta el coaching a la educación

La creación de este entorno seguro promueve que el alumnado refuerce su autoestima, su autoconfianza y, en consecuencia, su autoconcepto.

Además de fomentar lo expuesto anteriormente, la suma de las competencias del coaching en la educación, ayudan a crear las siguientes variables

1. Comunicación abierta y respetuosa

Con el objetivo de establecer expectativas claras y realistas.

Comunicamos de manera clara y positiva las expectativas, los límites, fomentando un ambiente en el que el alumnado se sienta seguro y comprendan lo que se espera de ellos.

Con ello promovemos una comunicación efectiva y empática en la comunidad educativa. Estas habilidades son esenciales en el ámbito académico, así como en la vida personal y profesional, facilitando relaciones interpersonales saludables y productivas.

2. Fomentar la autonomía y la toma de decisiones

Se le ofrece al alumnado la oportunidad de tomar decisiones dentro de un marco seguro y con límites definidos, permitiéndoles desarrollar habilidades de pensamiento crítico y autonomía.

Mediante el arte de la pregunta el profesorado puede ayudar al alumnado a identificar sus propias metas, desarrollando un sentido de propiedad y responsabilidad hacia su aprendizaje.

Esto reforzará, además, la autoconfianza del alumnado.

3. Potencia el aprendizaje personalizado

El profesorado puede adaptar sus estrategias a las necesidades individuales de cada estudiante, reconociendo y valorando sus fortalezas y áreas de mejora.

Esto influye directamente en el rendimiento académico y contribuye a una experiencia educativa más satisfactoria y enriquecedora. 

4. Enseñar habilidades para la resolución de conflictos

Se enseña al alumnado cómo resolver conflictos de manera constructiva y pacífica a través del arte de la pregunta, fomentando el desarrollo de habilidades sociales y emocionales.

Este tipo de actividades fomenta, además, la autonomía del alumnado a la hora de tomar decisiones, ya que integran en su dinámica diaria el uso de la pregunta como reflexión previa a la acción.

5. Desarrollo de competencias emocionales y sociales

El coaching ayuda a los estudiantes a regular sus emociones, conociendo cómo reaccionan ante determinados estímulos, qué respuesta quieren dar y de qué manera regularlas.

Además, ayuda al alumnado y profesorado a rebajar el estrés y la ansiedad, y a desarrollar resiliencia.

Estas competencias son muy valiosas en un mundo cada vez más complejo y exigente, donde la capacidad de adaptarse y prosperar frente a la adversidad es vital.

6. Reforzar positivamente el comportamiento

Se refuerzan y elogian los comportamientos positivos en lugar de centrarse únicamente en corregir comportamientos positivos.

Es importante tener en cuenta que estos refuerzos fomentarán al autoestima y autoconcepto de nuestro alumnado.

7. Celebrar el progreso y el esfuerzo

Se reconoce y celebra el esfuerzo y el progreso del alumnado, independientemente del resultado final, fomentando una mentalidad de crecimiento y perseverancia.

Esta celebración se refuerza no solo de manera individual, sino también de manera grupal, cohesionando al equipo como un solo ente. El esfuerzo individual favorece a toda la comunidad.

Coaching y educación, una combinación ganadora

En conclusión, combinar las competencias de coaching con la educación no solo transforma el proceso de enseñanza-aprendizaje, sino que también prepara al alumnado para enfrentar con éxito los desafíos del presente y del futuro.

Así, Educar en Positivo promueve la creación de un ambiente de apoyo, respeto y confianza donde el alumnado se sientan motivado y capacitado para desarrollar todo su potencial.  

Artículo publicado en AnteTodo Magazine, número 18, julio de 2024.

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