La verdad es que cuando me inscribí al máster de coaching no sabía con certeza en qué consistía, pero había algo en la palabra que me atraía como un imán.
En un momento de mi vida me planteé qué estaba haciendo con ella, cómo anteponía el trabajo a todo lo demás, llegando a sentirme esclava de mi anterior trabajo y cómo me notaba en el fondo de un pozo del que no sabía cómo salir por mis propios medios.
Mi salud física y mental comenzó a resentirse y fue el detonante que me hizo reaccionar y poner límites. Decidí que era el momento de dejar el trabajo que tenía entonces, cuidarme y sanarme. Aún 7 meses después de romper con mi anterior rutina, sigo teniendo secuelas de salud, que poco a poco van sanando.
En aquel momento hubiera agradecido mucho haber tenido un coach que me hubiese acompañado en dicho proceso. Me siento afortunada de que el curso de coaching se cruzara en mi camino y eligiera formarme en él. He recibido un acompañamiento muy entrañable de la mano de mis compañeras y profesores del curso a los que agradezco su gran ayuda para sacar el potencial que tenía dentro y descubrir una gran cantidad de herramientas que no sabía que poseía y que me ayudan a superar los baches que se presentan en el día a día.
Lo que más me enganchó del coaching es que no te dan consejos ni te guían por dónde ir, sino que eres tú mismo/a quien decide cuál es la mejor decisión y cuál es el mejor camino a seguir, por lo que la sensación de ir fomentando tu autoestima es enorme. Se trata de una conversación en la que el coach no enjuicia, escucha activamente, la confidencialidad prima durante todo el proceso de coaching y hay una relación de tú a tú.
Como coach es todo un privilegio ver cómo los clientes comienzan el proceso y cómo van evolucionando a una mejor versión de sí mismos/as al completarlo. Es un trabajo muy reconfortante ya que dicha evolución la he sentido en mi propia persona.
«(…) recomiendo encarecidamente que emprenda este camino, porque es en él donde le aguarda el verdadero tesoro. Aunque buscar el sentido y el propósito pueda parecer abrumador, es un viaje que está completamente bajo su control», John Whitmore.
Y tú, ¿dónde estás y a dónde quieres llegar?



